Cuba celebra le “fiasco perfecte” del invasion del Bahia de Porcos.

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Ante 50 annos, un pauco ante le medienocte del 16 de april, 1961, unes 1.500 exiliatos cuban exercitate per le CIA lanceava un invasion insuccedite de Cuba al Bahia de Porcos. Le plano esseva superar Fidel Castro e su revolution. Ma le projecto deveniva un defaite humiliante que jectava Cuba a in le brachios del Union Sovietic e causava le grave deterioriation del relationes inter Washington e Havana que ha durate usque le actualitate.

Fidel Castro dirigeva personalmente le operation in le Bahia del Porcos in le costa sud de Cuba. Il ha pauco illac ultra mosquitos e un palude infestate con crocodilos.

Playa Girón, un village con un parve pista de atterrage in le imbuccatura del Bahia de Porcos, esseva le prime objectivo del invasores, qui habeva planificate un disembarcamento simultanee presso le village de Playa Larga, 35 kilometros in le extremo del bahia.

Un trenchea de beton excavate in le plagia es un del mementos del battalia.

Fidel Castro habeva mandate que se construeva defensas como illo in punctos clave en la insula proque on sperava un invasion in alicun puncto del pais.

Le plano, appoiate per le Statos Unite, esseva disembarcar sin practicamente ulle opposition, assecurar le area, capturar un aeroporto, e introducer a in le pais un “governamento in le exilio” que tunc exigerea le appoio de Washington. Le plano confiava in un rebellion in massa inter le cubanos, ma toto finiva mal. Le avantiamento de un homine rana qui accendeva un fanal pro monstrar al exiliatos ubi disembarcar anque alertava le militia cuban de lor presentia.

Un piscator local, Gregorio Moreira, qui totevia vive in le mesme casa apud le plagia, esseva un del primos qui dava le alarma. Moreira, de 74 annos de etate, memora que ille videva un fulgure de lumine e vadeva al trenchea con su patre e su fratres. Un altere piscator, Domingo Rodríguez, se univa a illes.

Le gruppo habeva 10 fusiles quando se initiava le invasion. Immediatemente arrivava reinfortios, includente aviones del Fortia Aeree cuban.

Le exiliatos esseva confidente que illes haberea alicun tipo de apoio aeree, ma le presidente del Statos Unite, John F. Kennedy, habeva decidite mantener le participation del Statos Unite in secreto. E le falta de appoio del Fortia Aeree del Statos Unite assecurava le victoria final del fortias de Fidel Castro.

Domingo Rodríguez nunc ha 70 annos de etate e problemas de vision, ma su memorias continua a esser clar. In su parolas, ille factos esseva como “un grande lection pro le populo cuban que apprendeva a non temer le inmico. E post illo, como Fidel diceva plus tarde, le populos del America latin esseva un pauco plus libere”.

Plus que 1.000 combatentes anticastriste, membros del Brigata 2506, deveniva prisioneros del cubanos. Circa un anno e medie plus tarde on les inviava a Miami a cambio de US$50 milliones in nutrimentos e medicinas.

Le eventos relative a iste invasion se memora in un parve museo in Playa Girón que monstra duo del tanks usate per Fidel Castro con altere pecias militar. Le director del museo, Bárbara Sierra, dice que le objectos exponite es testimonio del “prime grande defaite del imperialismo american” in le America latin. “Le secreto del victoria cuban esseva que nos luctava pro ideales”, diceva illa. “Nostre vitas esseva multo difficile ante le revolution. Il es pro illo que omne le mundo cambiava.”

Inter le visitantes del museo se trovava le statounitese Peter Kornbluh, qui ha scribite extensivemente sur le Bahia de Porcos con le uso de documentos declassificate del CIA. Kornbluh describe le Bahia de Porcos como un “fiasco perfecte” pro le Statos Unite.

Le resto del mundo rapidemente apprendeva que Washington habeva planificate le operation. “On supponeva que le Statos Unite iva a librar le continente de un base sovietic potential”, diceva Kornbluth, “ma illo pulsava Fidel Castro al bracios del Union Sovietic”.

Un medio seculo post le fallite invasion, Cuba es le sol pais communiste in le hemispherio occidental. In despecto del innumerabile intentos del CIA de assassinar Fidel Castro, il esseva le mal sanitate que le obligava a relinquer le poter in 2006 a su fratre Raúl.

In despecto de su defaite al Bahia de Porcos, le governamento del Statos Unite ha essite capace de limitar le perspectivas del economia cuban con su embargo commercial. Le relationes inter le duo paises continua a esser tense, e il es difficile predicer exactemente quando va a retornar alicun tipo de normalitate.

Cuba celebra el “fracaso perfecto” de la invasión de Bahía de Cochinos.

Hace 50 años, poco antes de la medianoche del 16 de abril de 1961, unos 1.500 exiliados cubanos entrenados y financiados por la CIA iniciaron una malograda invasión a Cuba desde por la Bahía de Cochinos. El plan era derrocar a Fidel Castro y su revolución. Pero el proyecto se convirtió en una derrota humillante que arrojó a Cuba en los brazos de la Unión Soviética y causó un grave deterioro de las relaciones entre Washington y La Habana que ha durado hasta la actualidad.

Fidel Castro dirigió personalmente las operaciones en Bahía de Cochinos en la costa sur de Cuba. Hay poco allí, aparte de mosquitos y un pantano infestado de cocodrilos.

Playa Girón, un pueblo con una pequeña pista de aterrizaje en la desembocadura de la Bahía de Cochinos, fue el primer objetivo de los invasores, quienes tenían previsto un desembarco simultáneo cerca del pueblo de Playa Larga, 35 kilómetros en el extremo de la bahía.

Una trinchera de cemento cavada en la playa es uno de los recordatorios visibles de la batalla.

Fidel Castro había ordenado que se construyeran defensas como ésa en puntos clave en la isla debido a que se esperaba una invasión por algún punto del país.

El plan apoyado por los Estados Unidos era desembarcar prácticamente sin oposición, asegurar el área, tomar un aeropuerto e introducir en el país un “gobierno en el exilio” que luego pediría el apoyo de Washington. El plan confiaba en un levantamiento en masa de los cubanos, pero todo salió mal. El avance de un hombre rana que encendió un faro para mostrar a los exiliados donde desembarcar también alertó a la milicia cubana de su presencia.

Un pescador local, Gregorio Moreira, quien todavía vive en la misma vivienda junto a la playa, fue uno de los primeros en dar la alarma. Moreira, de 74 años de edad, recuerda que vio una llamarada, y se dirigió a la trinchera con su padre y sus hermanos. Otro pescador, Domingo Rodríguez, se les unió.

El grupo contaba con 11 fusiles cuando se inició la invasión. En seguida llegaron refuerzos, incluyente aviones de la Fuerza Aérea cubana.

Los exiliados confiaban en que tendrían algún tipo de apoyo aéreo, pero el presidente de los Estados Unidos, John F. Kennedy, estaba decidido a mantener la participación de los Estados Unidos en secreto. Y la falta de apoyo de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos aseguró la victoria final de las fuerzas de Fidel Castro.

Domingo Rodríguez tiene ahora 70 años de edad y problemas en la vista, pero sus recuerdos siguen siendo claros. En sus palabras, esos hechos fueron como “una gran lección para el pueblo cubano que aprendió a no tener miedo al enemigo. Y después de eso, como dijo Fidel más tarde, los pueblos de América Latina fueron un poco más libres”.

Más de 1.000 combatientes anticastristas, integrantes de la Brigada 2506, fueron hechos prisioneros. Alrededor de un año y medio más tarde se les envió a Miami a cambio de US$50 millones en alimentos y medicinas.

Los hechos relativos a esta invasión son recordados en un pequeño museo en Playa Girón que muestra dos de los tanques usados por Fidel Castro junto a otras piezas militares. La directora del museo, Bárbara Sierra, dice que los objetos expuestos son testimonio de la “primera gran derrota del imperialismo yanqui” en América Latina. “El secreto de la victoria cubana fue que luchábamos por ideales”, dijo. “Nuestras vidas eran muy difíciles antes de la revolución. Es por eso que todo el mundo combatió.”

Entre los visitantes del museo estaba el estadounidense Peter Kornbluh, quien ha escrito extensamente sobre la Bahía de Cochinos recurriendo a documentos desclasificados de la CIA. Kornbluh describe a Bahía de Cochinos como un “fracaso perfecto” para los Estados Unidos.

El resto del mundo aprendió rápidamente que Washington había planeado la operación. “Se suponía que los Estados Unidos iba a librar al continente de una base soviética potencial”, dijo Kornbluh, “pero empujó a Fidel Castro a los brazos de la Unión Soviética”.

Medio siglo después de la fracasada invasión, Cuba es el único país comunista en el hemisferio occidental. A pesar de innumerables intentos de la CIA de asesinar a Fidel Castro, fue la mala salud lo que finalmente lo obligó a entregar el poder en 2006 a su hermano Raúl.

A pesar de su derrota en la Bahía de Cochinos, el gobierno de los Estados Unidos ha sido capaz de limitar las perspectivas de la economía cubana con su embargo comercial. Las relaciones entre los dos países siguen siendo tensas, y es difícil predecir exactamente cuándo van a volver a algún tipo de normalidad.

Cuba celebrates the “perfect failure” of the Bay of Pigs invasion.

Fifty years ago, shortly before midnight on April 16, 1961, some 1,500 Cuban exiles trained and financed by the CIA launched an unsuccessful invasion of Cuba at the Bay of Pigs. The plan was to overthrow Fidel Castro and his revolution. But the project became a humiliating defeat which drove Cuba into the arms of the Soviet Union and caused a severe deterioration in relations between Washington and Havana that has lasted up to now.

Fidel Castro personally directed the operations in the Bay of Pigs on the southern coast of Cuba. There is little there other than mosquitoes and a crocodile-infested swamp.

Playa Giron, a town with a small air strip at the mouth of the Bay of Pigs was the first goal of the invaders, who had planned a simultaneous landing near the town of Playa Larga, twenty-two miles at the end of the bay.

A concrete trench dug on the beach is one of the visible reminders of the battle.

Fidel Castro had ordered defenses like that to be built at key points along the island because they expected the country to be invaded at some point.

The U.S.-backed plan was to disembark with virtually no opposition, secure the area, seize an airport in the country, and introduce a “government in exile” that would ask for the support of Washington. The plan assumed that there would be a mass uprising of the Cubans, but everything went wrong. The advance of a frogman who lit a beacon to show the exiles where to disembark also warned the Cuban military of their presence.

A local fisherman, Gregorio Moreno, who still lives in the same house by the beach, was one of the first to raise the alarm. Moreira, 74, remembers that he saw a flash of light, and went to the trenches with his father and brothers. Another fisherman, Domingo Rodriguez, joined them.

The group had eleven guns when the invasion began. Then reinforcements arrived, including Cuban Air Force planes.

The exiles were confident they would have some kind of air support, but the President of the United States, John F. Kennedy, was determined to maintain secrecy about U.S. participation. And the lack of support from the United States Air Force assured the ultimate victory of Fidel Castro’s forces.

Domingo Rodriguez now is seventy years old and has vision problems, but his memory remains clear. In his words, these events were “a great lesson for the Cuban people, who learned not to fear the enemy. And after that, as Fidel said later on, the peoples of Latin America were a little freer.”

More than 1,000 anti-Castro fighters, members of Brigade 2506, were taken prisoner. About a year and a half later they were sent to Miami for $50 million in food and medicine.

The events surrounding this invasion are remembered in a small museum at Playa Giron showing two of the tanks used by Fidel Castro and other pieces of military ordinance. The museum’s director, Barbara Sierra, said that the exhibits are testimony to the “first major defeat of U.S. imperialism” in Latin America. “The secret of the Cuban victory was that we were fighting for ideals,” she said. “Our lives were very difficult before the revolution. That’s why everyone fought.”

Among those visiting the museum was the American Peter Kornbluh, who has written extensively on the Bay of Pigs using declassified CIA documents. Kornbluh describes the Bay of Pigs as a “perfect failure” for the United States.

The rest of the world quickly learned that Washington had planned the operation. “It was assumed that the United States was going to rid the continent of a possible Soviet base,” Kornbluh said, “but it pushed Fidel Castro into the arms of the Soviet Union.”

Half a century after the failed invasion, Cuba is the only communist country in the Western Hemisphere. Despite countless attempts by the CIA to assassinate Fidel Castro, it was ill health that ultimately forced him to relinquish power to his brother Raul in 2006.

Despite its defeat at the Bay of Pigs, the government of the United States has been able to limit the prospects of the Cuban economy with its trade embargo. Relations between the two countries remain tense, and it is difficult to predict exactly when they will return to some kind of normality.

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